¿Qué uso les damos a las TICs en el aula?
El auge de las nuevas tecnologías trae consigo el riesgo de que se considere que su uso en las aulas conlleva, necesariamente, una optimización de la enseñanza. Una suerte de tecnocentrismo que nos hace pensar que con el sólo hecho de utilizar una computadora nuestra educación es excelente.
Sin embargo, a pesar del papel que se le otorga a las tecnologías en la nueva era...
el rol de las personas sigue siendo elemental.
El Modelo SAMR, desarrollado por el Dr. Rubén Puentedura, nos plantea las diferentes maneras en las cuales las TICs modifican los ambientes de aprendizaje. Las ventajas de su uso es que permite a los docentes observar fácilmente de qué manera influyen las TICs en sus clases.
El nombre del modelo responde a las cuatro posibilidades que implican modificaciones de orden didáctico:
Sustituir, Aumentar, Modificar y Redefinir
Cuando el uso de las TICs sólo implica un reemplazo de las tareas que bien se podrían realizar sin tecnología, se afirmará que hay una SUSTITUCIÓN.
Cuando se sustituye no hay ningún cambio funcional, como se observa en el video incertado más arriba.
Cuando el uso de las tics actúa como una herramienta sutituta directa, pero con una mejora funcional, es decir que añade un valor agregado a la actividad, se dirá que se trata de una AUMENTACIÓN.
En este caso el uso de las tecnologías mejora las experiencias de aprendizaje pero, si se prescinde de ella, la actividad no sufre cambios radicales. Un ejemplo sería la lectura de un texto digital, cuando se podría leer en papel, o cuando se realiza una toma de notas en una computadora cuando bien se podría realizar en el cuaderno.
En estos casos se entienden que las TICs implican una MEJORA de los ambientes educativos. Sin embargo, su potencial recide en que pueden posibilitar una verdadera TRANSFORMACIÓN del aprendizaje, como se mostrará a continuación.
Cuando las herramientas tecnológicas posibilitan un rediseño significativo de las actividades de aprendizaje se trata de una MODIFICACIÓN.
En este caso las actividades deben reformularse, lo que implica que el docente se proponga el uso de las TICs y planifique para que éstas permitan un cambio. Aquí puede nombrarse la lectura de un texto digital pero que posee hipervínculos que impiden una actividad lineal; o cuando se toma nota en clase para luego compartir con el resto de los compañeros.
Por último, cuando la utilización de las TICs permite crear actividades inconcebibles sin las tecnologías hablamos de una REDEFINICIÓN.
Aquí sucede un cambio metodológico y aparece necesariamente una colaboración entre los alumnos. En este caso se podría crear documentos colaborativos online, por ejemplo mediante drive, que permiten, desde espacios físicos diferentes, el trabajo simultáneo. Incluso puede pensarse en realizarlo entre alumnos de otros cursos o instituciones.
Como bien resaltaba más arriba el accionar de las personas involucradas no puede pasar a un segundo lugar. Es entonces que, además de la necesarias transformaciones didácticas ya aludidas, es necesario asegurar las condiciones de intervención de los sujetos e instituciones.
En este caso, y siguiendo al modelo MíTICa, se requiere atender a las condiciones en cinco ejes:
1. Dirección institucional: aquí se incluye el liderazgo adminstrativo, pedagógico técnico requeridos y a los cambios en las estructura y cultura organizacional.
2. Infraestructura TIC: recursos tecnológicos.
3. Coordinación y docencia TIC: funciones que éstos deben desempeñar.
4. Docentes de otras áreas: competencias informáticas de las diferentes asignaturas.
5. Recursos digitales: disponibilidad y correcta utilización de herramientas informáticas.
El modelo se representa gráficamente de la siguiente manera:
![]() |
| http://eduteka.icesi.edu.co/imgbd/28/28-01/ModeloMitica.jpg |
Para realizar esta entrada se trabajó con los siguientes links:
- http://eduteka.icesi.edu.co/articulos/samr
- http://carraud.blogspot.com/2015/08/samr-modelo-para-integrar-las.html

Comentarios
Publicar un comentario